Stanley´s, Oyster Bar & Grill, un rincón gastronómico en las alturas : sabor, vista y esencia regional.
En lo alto del cerro Ohuira Bay Marina Topolobampo, donde el viento sopla con libertad y el horizonte se abre en un espectáculo natural que mezcla cerros, mar y manglares, se encuentra uno de los lugares gastronómicos más sorprendentes de la región. Un sitio que parece surgir de manera accidental, como si la naturaleza hubiera decidido reservar un espacio especial para celebrar los sabores locales desde un mirador privilegiado. Llegar hasta aquí es, de entrada, una experiencia: el ascenso serpentea entre vegetación y claros que ofrecen destellos de la bahía, hasta que aparece una terraza suspendida sobre el paisaje, como una ventana al mundo.



Pero si la vista enamora, la cocina termina de conquistar. Comer aquí es una experiencia completa: vista, aroma, sabor y sensación. Todo converge en un equilibrio que hace de este sitio un destino obligado para quienes buscan más que una buena comida. Es un recordatorio de que la gastronomía puede ser una forma de conexión profunda con el territorio, un puente entre la tierra, el mar y las personas que día a día mantienen viva la tradición culinaria de la región.
Este espacio ha logrado lo que muchos buscan y pocos alcanzan: una propuesta culinaria auténtica, donde la especialidad en cocina de mar no solo destaca por la frescura de los ingredientes, sino por el respeto hacia las tradiciones y sabores que identifican a la región. Cada platillo parece contar una historia. Desde los clásicos mariscos preparados al momento, hasta reinterpretaciones creativas que realzan productos locales, aquí la gastronomía se siente viva, sencilla y profundamente suculenta. No es una cocina pretenciosa; es honesta, bien lograda y pensada para disfrutarse sin prisas.




La experiencia se complementa con una mixología que sorprende por su calidad y personalidad. Las bebidas, diseñadas con ingredientes frescos y guiños evidentes a la cultura local, mezclan frutas, hierbas y destilados con un equilibrio que seduce al primer sorbo. Hay cocteles que evocan la frescura del mar, otros que recuerdan el aroma de la tierra húmeda después de la lluvia, y algunos que se inspiran en la tradición costera y en los sabores dulces de temporada. Más que bebidas, son acompañantes ideales para contemplar la bahía desde las alturas.
Definitivamente están más que preparados para dar la mejor atención que respalda un servicio propio de la gente de nuestra ciudad, abriendo sus puertas de martes a viernes de 1:00 de la tarde a 9:00 de la noche y sábados y domingos de 8:00 de la mañana a 9:00 de la noche, donde además incorporan los ya característicos desayunos tan demandados en nuestra región. Es un espacio pensado para convivir, para disfrutar de una buena conversación o simplemente para escuchar el sonido del viento mientras el mar se asoma a lo lejos.




Una grata sorpresa, es la reciente incorporación de una Barcaza acondicionada para dar servicios turísticos de paseos por la bahía de nuestro bello puerto de Topolobampo con capacidad de 40 personas, que se puede reservar ahí mismo.


Sin duda son la cereza del pastel en servicio, con luz verde y listos para el disfrute de locales e internacionales; en un mundo donde abundan los lugares que intentan impresionar sin lograrlo, este espacio en lo alto del cerro lo hace casi sin esfuerzo: con una ubicación privilegiada, una cocina que honra su origen y una mixología que celebra la creatividad local.
Un rincón que invita a volver, una y otra vez, para redescubrir sus sabores y contemplar cada atardecer como si fuera el primero.
Contacto y reservaciones: 668 396 35 70 / Facebook @stanleys.bar.1
